Resumen sobre Reforma y Contra Reforma.


Resumen.

El desarrollo de las monarquías nacionales, entre otras causas, dio lugar a que el Papa perdiera paulatinamente dominio e influencia sobre los diversos Estados de la cristiandad.

Los valores que inspiraron a la Iglesia durante la Edad Media fueron perdiendo vigencia frente al lujo en que vivían los papas durante el siglo XIV, por lo que se produjo un conflicto entre el deber ser de la Iglesia y la práctica misma de la fe. En este contexto se desarrollaron miradas críticas a la Iglesia institucional del Vaticano.

La Reforma de Lutero

 Lutero responde haciendo una crítica total al sistema religioso: niega a los sacerdotes su papel de intermediarios, propone la interpretación personal e individual de la Biblia, rechaza los sacramentos como formulismos vacíos y afirma que es la fe y no sus obras la que salva al ser humano.

La Reforma fuera de Alemania

Luego de la muerte de Lutero en 1546, los protestantes se hicieron más extremistas, destacándose entre ellos Ulrico Zwinglio. Juan Calvino, en Ginebra, se convirtió en el más intransigente de los luteranos, creando el calvinismo, que perseguía a todos aquellos que no compartieran sus ideas.

El calvinismo se caracterizó, fundamentalmente, por sostener la predestinación. Dios todo lo sabe, sabe quién se salva y quién no, de manera que sus obras no son importantes. Así, quien está predestinado a condenarse, se condenará.

Los países en los cuales se expandió el calvinismo fueron Suiza, Holanda, Escocia (presbiterianos), Inglaterra (puritanos), Francia (hugonotes). En España, en tanto, se extendió el erasmismo.

En 1534 se publicó el acta de primacía por medio de la cual el rey se convertía en la única autoridad de la Iglesia Nacional. De esta manera, nace la Iglesia Anglicana, existente hasta el día de hoy en Inglaterra.

La Contrarreforma

Como respuesta a la división de la Iglesia en todo el Norte de Europa, la Iglesia Católica comenzó un período de ajuste a los nuevos tiempos. El espíritu de la Contrarreforma se extendió especialmente en España e Italia, donde el catolicismo resultó apoyado por el Estado monárquico, cuando este unió filas en torno al Vaticano.

En Trento se señala a la Biblia como texto único y oficial de la Iglesia, se concretan y definen los Sacramentos y se organizan obispados y parroquias, así como los centros de formación para los futuros sacerdotes, llamados seminarios.

En este período surgieron dos elementos que reformaron y actualizaron el pensamiento católico: uno, a nivel espiritual, conocido como el misticismo que suponía la proximidad a la divinidad a través de la imaginación y de la meditación; y el otro, el movimiento reconquistador del terreno ganado por los protestantes con la fundación de la orden de los Jesuitas por Ignacio de Loyola en 1534.

 

 

 

 

 

 

 

Comentarios